martes, 18 de septiembre de 2012

La maldita manzana

Estaba comprando frutas con mi mamá, cuando un señor que venia todo manchado de pintura se acerco, camino directamente hacia las manzanas y se dio la vuelta. Se llevo una manzana. Yo con cara de asombro y hasta un poco indignada le dije a mi madre: maaaa! se robo la manzanaaaa!, y ella solo me dijo - te callas -
Y hasta ese momento razone, se notaba que el señor venia de trabajar, estaba quemadisimo por el sol y también estaba delgadisimo. Me puse a pensar que a lo mejor la manzana ni era para el, que a lo mejor tiene hijos y me quede pensando en que diablos iba a hacer con una sola puta manzana. Me dieron ganas de ir tras el con un kilo mas de ellas.
E igual y soy muy tonta por pensar estas cosas, pero salir a la calle y ver a los niñitos pidiendo limosna, a gente robando comida me da rabia. Rabia por que siento que todos podríamos hacer algo y no hacemos nada. Y me da vergüenza de que yo vivo quejandome por todo, que si me hace falta ropa cuando tengo la suficiente y ese tipo de bobadas, y que hay gente afuera que no puede pagar manzanas, que no puede pagar medicinas. Que no tiene un techo donde pasar las horribles lluvias que caen por acá.
A fin, que a ultimas fechas el mundo me parece demasiado injusto. Y a que ultimas fechas no puedo con eso.

2 comentarios:

  1. Pues sí, para encontrar la injusticia cada vez hay que andar menos.

    Un abrazo.

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  2. Con ponerte en su lugar ya hacés algo. La gente perdió, o quizás nunca encontró el valor de la palabra -empatía-. Capaz y el cambio sí es posible, no cambiando el mundo de una vez, pero sí corriendo a un ladrón de manzanas para entregarle más y pegándolas al vendedor. Qué se yo, no todo es imposible.
    Un abrazo fuerte.

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