martes, 27 de agosto de 2013

Hay gente que le pone nombre
a su falta
les falta Antonio o Cecilia,
un viaje a África
o un millón de pesetas
un pisito en la playa
o una amante
un éxito en la loto
o un ascenso en el trabajo.

Los que sabemos que la falta
es lo único esencial
merodeamos las calles nocturnas
de la ciudad
sin buscar
ni un polvo
ni una diosa
ni un Dios
Sacamos a pasear la falta
como quien pasea un perro.

Cristina Peri Rossi
Uruguay – 1941
Estoy cansada, fatigada, exhausta, molida, agotada... Pero siento algo cercano a la felicidad. Hacia tiempo que no me sentía tan querida, tan cuidada. Me hace feliz ver que me he rodeado de gente maravillosa. En la facultad hasta el momento las cosas marchan bien, me di cuenta que el hecho de no destacarme me ha afectado mucho, así que estoy concentrada en poner todo mi empeño en hacer que se me reconozca. 
Estoy muy ilusionada. Hay días en que me asombro de lo mucho que me ilusiona mi carrera, hasta me preocupa... 


miércoles, 14 de agosto de 2013

Veinte

Veinte años. Y no siento que haya crecido... o madurado... o lo que se supone que debería pasar cuando uno tiene veinte años, porque yo pensaba que me sentiría... mayor. 
Felicidades a mi.
Pero cuando tenía diez imaginaba que el día que cumpliera veinte sería toda una señorita y que recibiría una preciosa serenata de regalo de cumpleaños, porque se supone que uno crece y tiene una pareja que hace cosas cursis por ella. Pero no importa, me me regalo mis canciones de mariachi en la noche en que cumplo veinte :D

Estoy contenta de estar así, tengo ganas de ser feliz y siento que tengo todo para hacerlo. Que mejor manera de empezar un año mas.




domingo, 11 de agosto de 2013

Desde muy pequeña odie las vacaciones (siento que aun no debo decir que cuando era pequeña, si apenas cumpliré veinte añitos). Me quedaba demasiado tiempo para estar sola con mi cerebro y siempre me he tenido miedo.
Estas vacaciones me asombre de ver tantas cosas en mi que yo no sabía que podía sentir. No creí que yo fuese capaz de odiar con la fuerza que odie, ni de perdonar de la manera en que perdone, y con la misma fuerza con que odie, amo, amo demasiado. Y los extremos hacen daño.
Hace una semana pensaba que yo era una mala persona, algo que desde pequeña no quería ser. No me explicaba como es que podía tener esa serie de pensamientos malvados, sentía que me estaba enfermando de odio. Me asuste demasiado. Tuve demasiado miedo de verme así. Miedo de actuar. Pero si llegaba a actuar era porque amaba demasiado a los míos, y no tolero, no puedo con la idea de  que alguien los dañe. No dormía, me sentía mal. Hasta me sentí hipócrita ya que estando en camino a ser médico tenía el enfermo deseo de herir a alguien. Pero ayer deje de ver así a esa persona, vi sus errores, vi sus problemas y deje de odiarla. No lo quiero como parte de mi vida, pero puedo seguir viviendo sabiendo que esta persona sigue con la suya. Y sentí que me "cure". Y es así como ya no me siento un asco de persona. Porque se que el motivo de mi odio, también sufre y no es que me alegre de que sufra, pero puedo ver que ya tiene su castigo.  Y es justo. Lo que espero para esta persona es que también se "cure", porque también se enfermo de odio, pero lo peor que tiene es que no tiene a quien amar y ojala la vida le ayude con eso.

Ayer me di cuenta de que no tengo porque juzgarme tanto, fui capaz de controlarme y eso cuenta mucho, me equivoque porque soy humana. Y no soy ni seré la misma persona siempre. ¿para que juzgarme?
Y esto planeo decirme todas las mañanas, para darle un poquito de descanso a mi alma.